
Mudarse a una vivienda temporal puede resultar estresante y extraño para muchas personas. Consideramos el hogar como un lugar familiar que nos brinda alegría y consuelo. Un nuevo apartamento o casa puede resultar frío y vacío de recuerdos. Con algunos cambios inmediatos, este nuevo espacio puede resultar más personal, luminoso y divertido, facilitando mucho la transición.
Comunicarse con el propietario o la oficina de arrendamiento es clave para cualquier transacción, y en el caso de las viviendas temporales, es fundamental. Asegúrese de realizar una inspección exhaustiva al mudarse con el propietario o administrador de la propiedad, documentando cada pequeño daño que encuentre con fotos (con fecha y hora) y una lista. Solicite a su propietario que firme la lista al final de la inspección y asegúrese de que cada parte tenga una copia. Acuerde con ellos qué elementos deben repararse de inmediato y cuáles solo debe anotar para no ser responsable de ellos al mudarse. Esta será la parte más importante del proceso.
La comunicación también es importante para cualquier problema que surja durante su estancia en el alojamiento temporal. Si algo se rompe o necesita ayuda con algo, asegúrese de informarlo de inmediato. Documente el informe por correo electrónico, mensaje de texto o a través del formulario. Siempre se recomienda tomar fotografías con fecha y hora. Lea su contrato de arrendamiento y sepa de qué es y de qué no es responsable durante su estancia y al mudarse.